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Perfeição

ESTADOS — PERFEIÇÃO


VIDE: KATARTISMOS, KATHARSIS, RESTAURAÇÃO

René Guénon: SIGNIFICAÇÃO DO EIXO VERTICAL

Hemos hablado aquí de la Perfección, y, a este propósito, es necesaria una breve explicación: cuando este término se emplea así, debe entenderse en su sentido absoluto y total. Solamente que, para pensar en ella, en nuestra condición actual ( en tanto que seres que pertenecen al estado individual humano ), es menester hacer inteligible esta concepción en modo distintivo; y, esta conceptibilidad es la "perfección activa" ( Khien ), es decir, la posibilidad de la voluntad en la Perfección, y, naturalmente, de la omnipotencia, que es idéntica a lo que se designa como la "actividad del Cielo". Pero, para hablar de ella, es menester, además, sensibilizar esta concepción ( puesto que el lenguaje, como toda expresión exterior, es necesariamente de orden sensible ); es entonces la "perfección pasiva" ( Khouen ), es decir, la posibilidad de la acción como motivo y como propósito. Khien es la voluntad capaz de manifestarse, y Khouen es el objeto de esta manifestación; pero, por otra parte, desde que se dice "perfección activa" o "perfección pasiva", ya no se dice Perfección en el sentido absoluto, puesto que en eso hay ya una distinción y una determinación, y por consiguiente, una limitación. También se puede decir, si se quiere, que khien es la facultad actuante ( y sería más exacto decir "influyente" ), que corresponde al "Cielo" ( Tien ), y que Khouen es la facultad plástica, que corresponde a la "Tierra" ( Ti ); encontramos aquí, en la Perfección, el análogo, pero todavía más universal, de lo que hemos designado, en el Ser, como la "esencia" y la "substancia"1 . En todo caso, sea cual fuere el principio por el que se las determine, es menester saber que Khien y Khouen no existen metafísicamente más que desde nuestro punto de vista de seres manifestados, del mismo modo que no es en sí mismo como el Ser se polariza y se determina en "esencia" y "substancia", sino solo en relación a nosotros, y en tanto que nosotros le consideramos a partir de la manifestación universal de la cual es el Principio y a la cual pertenecemos.

Ananda Coomaraswamy: ALGUNS TERMOS PALI

Así pues, parinibbâyati implica, no meramente la muerte de un sí mismo, sino, como todas las muertes, cualesquiera que sean, la traída al nacimiento, o el hacer devenir (bhâvanâ), de otro sí mismo. Cada paso en la Vía usa un «sí mismo muerto», que ahora se ve como no siendo «ni mío, ni yo», como un escalón o un peldaño; y es así como el verdadero Sí mismo del Viajero viene al ser (bhushnur-âtmâ, Aitareya Brâhmana VII.15), y se revela cada vez más claramente (âvistarâm-âtmâ, Aitareya Âranyaka II.3.2): y el producto final, «cuando se ha hecho todo lo que tenía que hacerse» (katakicco, katam karanîyam, passim; krtakrtyah en Aitareya Âranyaka II.5 y Maitri Upanishad VI.30), es el Espíritu todo mismidad, un Sí mismo acabado y perfecto (bhâvitattâ, passim, krtatman como en Chândogya Upanishad VIII.13). Parinibbâyati, en este sentido de «llevar a la perfección», aparece repetidamente en el llamativo texto Majjhima Nikâya I.446, donde la palabra se usa en conexión con cada una de las diez etapas del entrenamiento de un noble alazán (y no debe perderse de vista que el Mendicante cuyo sí mismo más bajo ha sido puesto bajo un control completo (attâ sudanto) se compara a menudo a un corcel bien entrenado). Lo que hemos querido mostrar, entonces, es que parinibbuto, en el sentido de «muerto», no tiene el valor limitativo que se asocia comúnmente a esta palabra, sino que implica también «regenerado». Parinibbuto tiene los dos valores que son inherentes a la palabra «acabado», la cual puede significar o «muerto» (como en la expresión, «eso fue su fin») o «llevado a la perfección» (en el sentido en que nosotros hablamos de un «producto acabado»). Apenas necesitamos decir que toda perfección y toda paz implican de esta manera la muerte de todo lo que había sido imperfecto o no estaba en paz; toda moción acaba cuando alcanza la meta hacia la cual se dirigía; Muerte es el «Acabador» (antaka), pero también el Eros solar, el Gran Espíritu (mahatman) que da la bienvenida al perfecto en el Fin del Mundo. Parinibbuto, literalmente «despirado», es así «acabado» en los dos sentidos de la palabra; y solo si nosotros entendemos esto podemos comprender plenamente por qué el fiel budista, cuando ve la tumba (thupa) del Buddha, no es movido por la pena, sino por el «estremecimiento» (samvejana) de la comprensión, y exclama triunfantemente, «Aquí el Tathâgata fue enteramente acabado (parinibbuto) con esa obtención de la despiración (nibbâna) que es sin residuo de asunción».


DA PERTINÊNCIA DA FILOSOFIA

De fato, o conceito metafísico de Perfeição visualiza um estado de existência que não é desumano, pois sabemos que tal estado é sempre acessível em toda parte para qualquer pessoa que se forçar a atingir o ponto central interno da própria consciência e existir em qualquer região ou plano de existência; nem é "sem coração", a não ser que com coração queiramos indicar a sede da alma e da sentimentalidade; mas garantidamente não é humano. Por exemplo, em Chandogya Upanixade V.10.2 é exatamente como amanava purusha (pessoa não-humana) que o Filho e avatara eviterno que é Agni supostamente conduz para a frente Aquele Que Compreende e através do Sol Supernal encontrou o próprio caminho para o lado mais afastado dos mundos, caminho que é o "percurso dos Anjos" (devayana), em contraste com o dos Patriarcas (pitryana), que não vai além do Sol, mas conduz à recorporificação num modo de ser humano. E prevê-se que, mais cedo ou mais tarde, esse devayana possa levar ao que no misticismo doutrinário se chama "morte final da alma" ou "afogamento" da alma, que é o al-fana 'an al-fana dos sufistas; isso implica uma passagem (que vai até além da percepção consciente de uma divindade como ato) para um Supremo (para, paratpara em sânscrito) que fica além de todos os traços ou mesmo de uma multiplicidade exemplar, de modo nenhum inteligível. E lá, tão longe isso está de qualquer "reminiscência" possível daquelas que foram conhecidas ou amadas em outro ser, nas palavras de Eckhart, "ninguém me perguntará de onde vim nem para onde fui"; ou, nas palavras de Rumi, "ninguém tem conhecimento de cada um que entra, se é Fulano ou Beltrano".

NOTAS:
1 Ver EL HOMBRE Y SU DEVENIR SEGÚN EL VÊDÂNTA, cap. IV. — En los koua de Fo-hi, Khien se representa por tres trazos llenos, y Khouen por tres trazos quebrados; ahora bien, se ha visto que el trazo lleno es el símbolo del yang o principio activo, y que el trazo quebrado es el del yin o principio pasivo.