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Bethel

PEDRA — BETHEL




VIDE: Pedra do Céu

No simbolismo da Escada de Jacó é de suma importância as noções de Bethel, pedra estabelecida, Bethel-Bethlehem, escada angélica, eixo dos estados superiores do ser, enfim de Louz, ossos da ressurreição na tradição judaica, lugar da “Kundalini” na tradição hindu e base do eixo vertebral em 33 vértebras. Esta pedra de fundamento está ligada pelo eixo vertebral ao topo do crânio, à artéria coronal e pedra angular debordando sobre o estado incondicionado e supra-cósmico.


Inutile de souligner l'importance de la notion de « Centre » ponctuel où finit l'errance intellectuelle et cynétique. Cette remarquable définition des Lectures traduit en peu de mots l'essentiel de la doctrine initiatique et justifie, s'il en était besoin, le caractère hautement traditionnel de l'initiation maçonnique. Inutile également de reproduire ici tout ce que René Guénon a écrit à propos du fait biblique précité, relativement à Bethel, à la Pierre dressée, à Bethel-Bethlehem, à l'échelle angélique, axe des états supérieurs de l'être, enfin au rôle du Louz, os de la résurrection dans la tradition juive, siège de la « Kundalini » dans la tradition hindoue et base de l'axe vertébral en 33 vertèbres (REI DO MUNDO). Cette pierre de fondement est reliée par l'axe vertébral au sommet du crâne, à l'artère coronale et à la « clef de voûte » débouchant sur l'état inconditionné et supra-cosmique.

La pierre de fondement Eben Schatiyah est en rapport avec la séphira Yesod de la Kabbale. Cette dernière est associée souvent au nom divin. El Schaddaï, dont il sera question dans la suite de cette étude. Cependant ce nom divin n'est pas toujours attribué à Yesod. Ainsi l'interprétation de l'arbre de la Kabbale, enrichy de sa figure tirée des plus anciens auteurs hébreux, publiée par Philippe d'Aquin en 1625 contenait une gravure reproduite par M. Brunn Libera Eckhart (Les kabbalistes chrétiens de la Renaissance, ouvrage cité) qui donnait la répartition suivante : Yesod, nom divin : El Haï ; Guebourah, nom divin : Schaddaï.



René Guénon: LAPSIT EXILLIS

Para volver al lapsit exillis, señalaremos que algunos lo han relacionado con la Lia Fail o 'piedra del destino'; en efecto, era ésta también una "piedra parlante" y, además, podía ser en cierto modo una "piedra venida de los cielos", ya que, según la leyenda irlandesa, los Tuatha de Danann la habría traído consigo de su primera morada, a la cual se atribuye un carácter "celeste" o al menos "paradisíaco". Sabido es que esa Lia Fail era la piedra de consagración de los antiguos reyes de Irlanda, y que lo fue después la de los de Inglaterra, habiendo sido llevada por Eduardo I, según la opinión más comúnmente aceptada, a la abadía de Westminster; pero lo que puede parecer cuando menos singular es que, por otra parte, esa misma piedra haya sido identificada con la que Jacob consagró en Beyt-el 1 . Esto no es todo: esa piedra de Jacob, según la tradición hebrea, parecería haber sido también la que siguió a los israelitas por el desierto y de donde manaba el agua de que ellos bebían (Éxodo, XVII, 5. La bebida dada por esta piedra debe relacionarse con el alimento provisto por el Graal considerado como "vaso de abundancia"), piedra que, según la interpretación de San Pablo, no era sino el mismo Cristo 2 ; habría sido después la piedra setiyáh o 'fundamental' colocada en el Templo de Jerusalén debajo del lugar del Arca de la Alianza 3 , marcando así simbólicamente el "centro del mundo", como lo marcaba igualmente, en otra forma tradicional, el Ómphalos délfico 4 ; y, puesto que estas identificaciones son evidentemente simbólicas, puede decirse con seguridad que en todo ello se trata, en efecto, de una misma y única piedra.


NOTAS:
2 I Corintios, X, 4. Se advertirá la relación existente entre la unción de la piedra por Jacob, la de los reyes en el momento de su consagración, y el carácter de Cristo o el Mesías, que es, propiamente, el "Ungido" por excelencia. (Khristós es la traducción griega del hebreo Mashiah, 'ungido').
3 En el simbolismo de las Sefirót, esta "piedra fundamental" corresponde a Yesod ('fundamento'); la "piedra angular", sobre la cual volveremos en seguida, corresponde a Kéter ('corona').
4 Cf. Le Roi du Monde, cap. IX. El Ómphalos es, por otra parte, un "betilo", designación idéntica a Beyt-el o 'casa de Dios'.