René Guénon: A TRAVESSIA DAS ÁGUAS
En cuanto al tercer caso, el del "descenso de la corriente", el Océano ( Samudra ( en pâli, samudda ) es literalmente la 'reunión de las aguas' lo que recuerda las palabras del Génesis: "Reúnanse las aguas de debajo de los cielos en un lugar" (Gen 1,9); es el lugar donde van a juntarse todos los rios, así como, en los diversos simbolismos de la cúpula, la rueda y el parasol, las vigas o los rayos, según el caso, convergen todos hacia la parte central ) debe aquí considerarse no como una extensión de agua que atravesar, sino, al contrario, como el objetivo o meta que ha de alcanzarse, y por lo tanto como una representación del Nirvâna; el simbolismo de las dos riberas es entonces diferente que en el caso anterior, e inclusive hay en ello un ejemplo del doble sentido de los símbolos, pues ya no se trata de pasar de una a otra, sino de evitarlas igualmente a ambas: son, respectivamente, el "mundo de los hombres" y el "mundo de los dioses", o bien, dicho de otro modo, las condiciones "microcósmicas" ( adhyâtma ) y "macrocósmicas" ( adhidévata ). Para alcanzar el objetivo, hay también otros peligros que evitar en la corriente misma; estan simbolizados, especialmente, por el cocodrilo, que se mantiene "contra la corriente", lo que implica, con toda evidencia, que el viaje se realiza en el sentido de ésta; ese cocodrilo de abiertas fauces al cual se trata de escapar representa la Muerte ( Mrtyu ) y, como tal, es el "guardián de la Puerta", estando ésta figurada entonces por la desembocadura del río ( la cual debería considerarse más exactamente, según lo dice Coomaraswamy, como una "boca" del mar, en la cual se vierte el río ); tenemos aquí, pues, otro símbolo más de la "Puerta", que se agrega a todos los que hemos tenido oportunidad de estudiar anteriormente.