René Guénon: O SIMBOLISMO SOLSTICIAL DE JANO
Volvamos a lo que concierne más particularmente al ciclo anual: sus puertas, que Jano tiene por función abrir y cerrar, no son sino las puertas solsticiales a que ya nos hemos referido. No cabe duda alguna a este respecto: en efecto, Jano ( Ianus ) ha dado su nombre al mes de enero ( ianuarius ), que es el primero, aquel por el cual se abre el año cuando comienza, normalmente, en el solsticio de invierno; además, cosa aún más neta, la fiesta de Jano, en Roma, era celebrada en los dos solsticios por los Collegia Fabrorum; tendremos inmediata oportunidad de insistir sobre este punto. Como las puertas solsticiales dan acceso, según lo hemos dicho anteriormente, a las dos mitades, ascendente y descendente, del ciclo zodiacal, que en ellas tienen sus puntos de partida respectivos, Jano, a quien ya hemos visto aparecer como el "Señor del triple tiempo" ( designación que se aplica también a Çiva en la tradición hindú ), es también, por lo dicho, el "Señor de las dos vías", esas dos vías, de derecha y de izquierda, que los pitagóricos representaban con la letra Y 1 , y que son, en el fondo, idénticas al deva-yana y al pitri-yana respectivamente 2 . Es fácil comprender, entonces, que las llaves de Jano son en realidad aquellas mismas que, según la tradición cristiana, abren y cierran el "Reino de los cielos" ( correspondiendo en este sentido al deva-yâna la vía por la cual se alcanza aquél ) 3 , y ello tanto más cuanto que, en otro respecto, esas dos llaves, una de oro y otra de plata, eran también, respectivamente, la de los "grandes misterios" y la de los "pequeños misterios".
En efecto, Jano era el dios de la iniciación 4 , y esta atribución es de las más importantes, no solo en sí misma sino además desde el punto de vista en que ahora nos situamos, porque existe una conexión manifiesta con lo que decíamos sobre la función propiamente iniciática de la caverna y de las otras "imágenes del mundo" equivalentes de ella, función que nos ha llevado precisamente a considerar el asunto de las puertas solsticiales. A ese título, por lo demás, Jano presidía los Collegia Fabrorum, depositarios de las iniciaciones que, como en todas las civilizaciones tradicionales, estaban vinculadas con el ejercicio de las artesanías; y es muy notable que esto, lejos de desaparecer con la antigua civilización romana, se haya continuado sin interrupción en el propio cristianismo, y que de ello, por extraño que parezca a quienes ignoran ciertas "transmisiones", pueden aún encontrarse vestigios en nuestros mismos días.
NOTAS: