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id da página: 8920 Poder das Chaves

Poder das Chaves

Símbolos — PODER DAS CHAVES



René Guénon: SOLVE E COAGULA

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Por otra parte, esta doble operación de «coagulación» y de «solución» corresponde muy exactamente a lo que la tradición cristiana designa como el «poder de las llaves»; en efecto, este poder es doble también, puesto que conlleva a la vez el poder de «atar» y el poder de «desatar»; ahora bien «atar» es evidentemente la misma cosa que «coagular», y «desatar» es la misma cosa que «disolver» 1 ; y la comparación de diferentes símbolos tradicionales confirma también esta correspondencia de una manera tan clara como es posible. Se sabe que la figuración más habitual del poder de que se trata es la de las dos llaves, una de oro y la otra de plata, que se refieren respectivamente a la autoridad espiritual y al poder temporal, o a la función sacerdotal y a la función real, y también, desde el punto de vista iniciático, a los «misterios mayores» y a los «misterios menores» (y es a este último respecto como eran, entre los antiguos Romanos, uno de los atributos de Jano) 2 ; alquímicamente, se refieren a operaciones análogas efectuadas en dos grados diferentes, grados que constituyen respectivamente la «obra al blanco», que corresponde a los «misterios menores», y la «obra al rojo», que corresponde a los «misterios mayores»; estas dos llaves, que son, según el lenguaje de Dante, la del «Paraíso celeste» y la del «Paraíso terrestre», están cruzadas de manera que recuerdan la forma del swastika. En parecido caso, cada una de las dos llaves debe ser considerada como teniendo, en el orden al que se refiere, el doble poder de «abrir» y de «cerrar», o de «atar» y de «desatar» 3 ; pero existe también otra figuración más completa, donde, para cada uno de los dos órdenes, los dos poderes inversos están representados distintamente por dos llaves opuestas la una a la otra. Esta figuración es la del swastika llamado «clavijero», precisamente porque cada uno de sus cuatro brazos está formado por una llave (Fig. 12) 4 ; se tienen así dos llaves opuestas según un eje vertical y otras dos según un eje horizontal 5 ; en relación al ciclo anual, del que se conoce la estrecha relación que tiene con el simbolismo de Jano, el primero de estos dos ejes es un eje solsticial y el segundo un eje equinoccial 6 ; aquí, el eje vertical o solsticial se refiere a la función sacerdotal, y el eje horizontal o equinoccial a la función real 7 .

La relación de este símbolo con el de la doble espiral está establecida por la existencia de otra forma del swastika, que es una forma de brazos curvos, que tienen la apariencia de dos S cruzadas; la doble espiral puede identificarse naturalmente, ya sea a la parte vertical de este swastika, o ya sea a su parte horizontal. Es cierto que lo más frecuentemente la doble espiral está colocada horizontalmente a fin de poner en evidencia el carácter complementario y en cierto modo simétrico de las dos corrientes de la fuerza cósmica 8 ; pero, por otra parte, la curva que es su equivalente en el yin-yang está al contrario, en general, colocada verticalmente; así pues, según los casos, se podrá considerar preferentemente una u otra de estas dos posiciones, que se encuentran reunidas en la figura del swastika de brazos curvos, y que corresponden entonces respectivamente a los dos dominios en los que se ejerce el «poder de las llaves».


NOTAS:
1 Por lo demás, en latín se dice potestas ligandi et solvendi; la «ligadura», en el sentido literal, se encuentra en el uso mágico de los nudos, que tiene por contrapartida el de los clavos en lo que concierne a la «disolución».
2 Ver AUTORIDAD ESPIRITUAL Y PODER TEMPORAL, cap. V y VIII, y también, sobre la relación de los «misterios mayores» y de los «misterios menores» con la «iniciación sacerdotal» y la «iniciación real» respectivamente, ver APERCEPCIONES SOBRE LA INICIACIÓN, cap. XXXIX y XL.
3 Se puede decir no obstante, en un cierto sentido, que el poder de «atar» prevalece en la llave que corresponde a lo temporal, y que el poder de «desatar» prevalece en la llave que corresponde a lo espiritual, ya que lo temporal y lo espiritual son yin y yang el uno en relación al otro; esto podría justificarse, incluso exteriormente, hablando de «constricción» en el primer caso y de «libertad» en el segundo.
4 Existen diversas variantes de esta figura; la forma que reproducimos aquí se encuentra concretamente, al lado del swastika ordinario, sobre un vaso etrusco del Museo del Louvre. — Ver una figuración cristiana similar al swastika clavijero en la introducción de Mgr Devoucoux a la Histoire de l'antique cité d'Autun del canónigo Edme Thomas, p. XLVI.
5 Sería menester, en todo rigor, decir un eje relativamente vertical y un eje relativamente horizontal el uno en relación al otro, puesto que el swastika debe considerarse como trazado en un plazo horizontal (ver EL SIMBOLISMO DE LA CRUZ, cap. X). — La llave es un símbolo esencialmente «axial», de igual modo que el bastón y el cetro, que, en algunas figuraciones de Jano, reemplaza a la que corresponde al poder temporal o a los «misterios menores».
6 En las figuraciones más habituales de Jano (Janus Bifrons), los dos rostros, entre otras significaciones, corresponden a los dos solsticios; pero existen también, aunque más raramente, figuraciones de Jano con cuatro rostros (Janus Quadrifons), que corresponden a los dos solsticios y a los dos equinoccios, y que presentan una semejanza bastante singular con el Brahma Chaturmukha de la tradición hindú.
7 Haremos observar de pasada que se podrían sacar de aquí algunas consecuencias en lo que concierne a la significación de la predominancia atribuida en algunas formas tradicionales a los solsticios y a los equinoccios en otras, concretamente para la fijación del comienzo del año; diremos solo que el punto de vista solsticial tiene en todo caso un carácter más «primordial» que el punto de vista equinoccial.
8 Esta simetría es particularmente manifiesta también en el caso de las dos serpientes del caduceo.