Visualização do Ritmo Musical
Esta transposición de todas las propiedades de los fenómenos en el plano acústico sólo puede verificarse merced a la unidad de los sentidos. Para documentar esta unidad de los sentidos debemos mencionar unas vivencias propias muy significativas. Un día oímos cantar a algunos negros senegaleses «la canción de la cigüeña». De esta canción no conocíamos sino su título. Además, la letra — y esto es muy significativo — no tenía tampoco para los negros la menor importancia; era una cosa puramente accidental ; no llegaba a un comentario al margen. Durante las inacabables repeticiones de la canción anotamos su melodía y designamos en cada pasaje lo que después de algunas repeticiones empezamos a ver al escuchar la canción. Hemos de advertir que no hubo aviso previo por parte de los indígenas ni sospecha por la nuestra de que se trataba de música descriptiva. Con sorpresa vimos claramente el movimiento preparatorio del cuerpo para volar, los movimientos de las alas y del cuello, el momento de partir, el vuelo y sus giros, el descenso, el querer posarse, el rebotar y el reposo final. Pedimos después a los cantores aclaraciones muy detalladas acerca de cuáles eran los movimientos representados en la canción y su situación exacta en el transcurso de la melodía. La correspondencia que existió entre sus explicaciones y nuestras propias anotaciones, fué en verdad sorprendente, por lo exacta. No hubo un solo error. Debemos añadir que si antes, por casualidad, alguien nos hubiera pedido detalles sobre el vuelo de la cigüeña, nos hubiéramos visto imposibilitados de hacerlo con tanta minuciosidad, ya que nosotros mismos estábamos asombrados de la exactitud y de la multiplicidad de los detalles que — aunque sólo por vía acústica — pudimos ver con extrema claridad. Desgraciadamente, la falta de nuestros manuscritos no nos permite reproducir aquí la música de dicha canción. Los ejemplos 1 y 2 dan melodías que parecen ser del mismo tipo que la canción de la cigüeña. Pero advertimos al lector que cada intento de visualizar una de estas canciones por la lectura de aquellos ejemplos sería un intento vano, pues para realizar la visualización de estas canciones es imprescindible una audición directa, la impresión sensorial inmediata.
Esta visualización inmediata de los fenómenos acústicos que observamos también con unos baúles y bereberes es tan fuerte, que cuando tocan la flauta o el tambor llegan a explicarse historias muy largas, mezclando siempre palabras tamborileadas (imitadas a menudo por la voz), con ritmos puramente descriptivos.