Percepção sensorial dos ritmos
Desde el punto de vista psicológico la percepción sensorial de estos movimientos rítmicos, que se verifica sin intervención de la reflexión consciente, se basa esencialmente en impresiones de movimientos en el tiempo o en el espacio. Estas impresiones forman vivencias de la esfera de accidentes psíquicos que no son consecuencia de la reflexión. Hay que distinguir muy meticulosamente esta limitación, pues vivir una forma no es lo mismo que captar las relaciones causales entre sus partes. Si reconocemos a gran distancia tal individuo o tal clas.e de animal — por ejemplo un perro, a pesar de la gran diversidad de las razas caninas — es porque lo reconocemos por su ritmo ambulatorio, por la «forma» de su movimiento. Si notamos un gran número de melodías diferentes como expresiones varias de un mismo tipo melódico, es porque todas estas melodías tienen un movimiento o una evolución dinámica semejante, esto es, una misma «forma rítmica», a pesar de que los aspectos métricos y lineales pueden ser muy diferentes. Según la psicología de la forma (Gestaltpsychologie) una forma es «un conjunto, cuya conducta no se determina por la conducta de sus elementos individuales, sino por la naturaleza interna del conjunto» (Wertheimer). No se puede añadir ni quitar la menor parte, sin que la totalidad de la forma se altere. La totalidad del complejo es más que la suma de sus diversas partes. El sentido del fenómeno, a saber, el ritmo de la forma se debe tan sólo a la configuración total — y no a la simple adición de las partes — del complejo rítmico. Tan fuerte es la totalidad de las formas rítmicas vividas (y no pensadas), que resulta imposible hacer repetir, por ejemplo a un bailador, un movimiento aislado de una danza imitativa, o a un tamborilero o cantor primitivo trozos aislados de un ritmo o de un canto, aunque lo sepan incluso durmiendo. Para obtener una parte aislada de una forma (por ejemplo, para realizar la transcripción musical de un ritmo), es preciso hacerle empezar siempre de nuevo todo el rítmico. Por la misma razón es casi imposible obtener una ejecución más lenta de un ritmo dado, porque el movimiento original es un elemento tan esencial de la forma, que, al cambiarlo, esta forma se desvanece, aunque subsistan con exactitud las distancias relativas en el tiempo.