A CADEIA DE UNIÃO
Entre los símbolos masónicos que parecen casi siempre comprenderse muy poco en nuestros días, se encuentra el de la "cadena de unión" 1 que rodea la parte superior de la Logia. Algunos quieren ver en ella el cordel de que los masones operativos se servían para trazar y delimitar el contorno de un edificio; seguramente tienen razón, pero ello empero no basta, y sería menester por lo menos preguntarse cuál era el valor simbólico de ese cordel mismo 2 . Podría también considerarse anormal la posición asignada a un instrumento destinado a efectuar un trazado en el suelo, y esto también exige algunas explicaciones.
Para comprender de qué se trata, es preciso ante todo recordar que, desde el punto de vista tradicional, todo edificio, cualquiera que fuere, se construía siempre según un modelo cósmico; por otra parte, se especifica expresamente que la Logia es una imagen del cosmos, y sin duda es éste el último recuerdo que de aquello ha subsistido hasta hoy en el mundo occidental. Siendo así, el emplazamiento de un edificio debía ser determinado y "encuadrado" por algo que correspondiera de algún modo a lo que podría llamarse el "marco" mismo del cosmos; veremos en seguida lo que éste es, y podemos decir ya que el trazado "materializado" por el cordel representaba, propiamente hablando, su proyección terrestre. Hemos visto ya en otro lugar algo análogo en lo que respecta al plano de las ciudades establecidas según las reglas tradicionales 3 ; de hecho, este caso y el de los edificios tomados aisladamente no difieren esencialmente en tal sentido, pues siempre se trata de la imitación de un mismo modelo cósmico.
Cuando el edificio está construido, e inclusive cuando ha comenzado a erigirse, el cordel ya no tiene, evidentemente, papel alguno; así, la posición de la "cadena de unión" no se refiere precisamente al trazado que ha ayudado a efectuar sino más bien a su prototipo cósmico, la referencia al cual, en cambio, tiene siempre su razón de ser para determinar la significación simbólica de la Logia y de sus diversas partes. El cordel mismo en esta forma de "cadena de unión", se convierte entonces en el símbolo del "marco" del cosmos; y su posición se comprende sin dificultad si, como efectivamente ocurre, ese "rnarco" tiene carácter no ya terrestre, sino celeste 4 ; por tal transposición, agregaremos, la tierra no hace, en suma, sino restituir al cielo lo que antes había tomado de él.
Lo que hace particularmente neto el sentido del símbolo es esto: mientras que el cordel, en cuanto instrumento, es, naturalmente, una simple línea, la "cadena de unión", al contrario, tiene nudos de trecho en trecho 5 ; esos nudos son, o deben ser normalmente, en número de doce 6 , y corresponden así, evidentemente, a los signos del Zodíaco 7 . En efecto, el Zodíaco, en el interior del cual se mueven los planetas, constituye verdaderamente la envoltura del cosmos, es decir, ese "marco" de que hablábamos antes 8 , y es evidente que se trata en realidad, según decíamos, de un "marco celeste".
Ahora bien; hay aún otra cosa no menos importante: entre las funciones de un "marco", quizá la principal es mantener en su sitio los diversos elementos que contiene o encierra en su interior, de modo de formar con ellos un todo ordenado, lo cual; como se sabe, es la significación etimológica misma de la palabra "cosmos" 9 . Ese marco debe, pues, en cierta manera, "ligar" o "unir" esos elementos entre sí, lo que está formalmente expresado por el nombre de "cadena de unión", e inclusive de esto resulta, en lo que a ella concierne, su significación más profunda, pues, como todos los símbolos que se presentan en forma de cadena, cuerda o hilo, se refiere en definitiva al sûtrâtmâ. Nos limitaremos a llamar la atención sobre este punto, sin entrar por esta vez en más amplias explicaciones; pronto tendremos ocasión de volver sobre ello, pues ese carácter aparece más claro todavía en el caso de algunos otros "encuadres" simbólicos que examinaremos en seguida.
NOTAS: