DOUTRINA DO SILÊNCIO
SILÊNCIO E PALAVRA
La Palabra hablada es una armonía. En Kausitaki Brahmana XVIII.2 y XXIV.1, «Prajapati es aquel cuyo nombre no se menciona1 ; esto es el símbolo de Prajapati, "Audible", en "Canta audiblemente, oh tú de vasta brillantez" (Agni), es un símbolo del Brhat». En Satapatha Brahmana VI.1.1.15, el Júbilo triunfante de la Palabra hablada se describe como sigue: «Ella (la Tierra, bhumi, que es prthivi, "extendida"), sintiéndose enteramente completa (sarva krtsna), cantó (agayat); y debido a que ella "cantó", por ello es Gayatri. Ellos dicen también que "ciertamente fue Agni sobre su espalda (de ella) (prsthe)2 quien, sintiéndose enteramente completo, cantó; y en tanto que cantó, por ello es Gayatra". Y de aquí que quienquiera que se siente enteramente completo, canta o se deleita en el canto».
Hemos tratado así brevemente la natividad divina desde ciertos puntos de vista para sacar las correspondencias de las referencias védicas y gnósticas al Silencio. En ambas tradiciones, los poderes integrales y auténticos, sobre cada nivel de referencia, son sicigias de principios conjuntos, macho y hembra; resumiendo la doctrina gnóstica de los Eones (védico amrtasah = devah) podemos decir que ab intra e informalmente estos son bythos y sige, «Abismo» y «Silencio», y ab extra, formalmente, nous y ennoia o Sophia, «Intelecto» y «Sabiduría», y sin entrar en más detalles, podemos decir que sige corresponde al védico tusni y nous a manas, y que sige y Sophia corresponden respectivamente a los aspectos oculto y manifestado de Aditi-Vac; y también que la «caída» de la Palabra (vag... avapadyata, citada arriba), y su purificación en tanto que Rc, Apala, Surya (Jaiminiya Upanishad Brahmana I.53 sig., Rg Veda Samhita VIII.91 y X.85) corresponde a la caída y redención de Sophia y la Shekinah en las tradiciones gnóstica y qabbalista, respectivamente. En lo que son formas del cristianismo realmente más académicas que «ortodoxas», los dos aspectos de la Voz, dentro y fuera, son los de «esa naturaleza por la cual el Padre engendra» y «esa naturaleza que recede de la semejanza de Dios, y sin embargo retiene una cierta semejanza con el ser divino» (Summa Theologica I.41.5C y I.14.11 ad 3), las Theotokoi eterna y temporal, respectivamente.
Para concluir, repitamos que la Identidad Suprema no es ni meramente silente ni meramente vocal, sino, literalmente, un no-qué, que es al mismo tiempo indefinible y parcialmente definido, una Palabra inhablada y una Palabra hablada.