Agostinho de Hipona: SERMÃO DA MONTANHA
II-6. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán hartos. El Salvador designa aquí a los que aman el bien verdadero e inmutable. Ellos, pues, serán saciados de aquel manjar de que dijo el mismo Señor: Mi alimento es hacer la voluntad del Padre, que me ha enviado, en lo cual consiste la justicia, y de aquella agua que producirá en cualquiera que la beba, como El mismo dijo, un manantial que brotará sin cesar hasta la vida eterna.
Roberto Pla: Evangelho de Tomé - Logion 14
É certo que a fome e a sede que como consequência do jejum prolongado sobrevém em tal deserto da alma, são a fome e a sede de justiça que segundo diz o evangelista Mateus chegam a experimentar alguns bem-aventurados aos quais está reservada a fartura.