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id da página: 8576 Marius Schneider ORIGEM MUSICAL DOS ANIMAIS SÍMBOLOS

Analogias Ritmos Animal

Analogias no reino animal

Estas formas rítmicas desempeñan también un papel capital en la percepción sensorial animal, en la cual las posibilidades de la percepción dependen en alto grado del movimiento rítmico. Basten aquí unos pocos ejemplos. Parece cierto que muchos animales reaccionan exclusivamente a los estímulos en movimiento y nunca a los que están en reposo. Las Lycoside «no prestan atención a la presa en reposo...; pero, en cuanto que algún movimiento tiene lugar en el campo visual de la araña, ésta reacciona inmediatamente, aunque el cuerpo que se mueve sea tan pequeño y se halle tan distante que solamente uno o dos bastoncillos pueden ser simultáneamente estimulados. Los ojos de la araña sirven, por tanto, exclusivamente para ver el movimiento... Las ranas se mueren de hambre sobre un montón de moscas muertas, que es una de sus comidas preferidas. Los lagartos sólo cogen también presas en movimiento... Si paramos el movimiento después que la salamandra ha comenzado a avanzar, ésta se para en lugar de seguir avanzando hacia el objeto que se encuentra delante de sus ojos, y, si no hay más movimiento, permanece quieta. Tan pronto como el gusano deja de moverse tiene tan poco efecto sobre el ojo del animal como si nunca se hubiese movido... Del mismo modo «la observación de perros caballos, corzos, ciervos y liebres, por no mencionar sino los mamíferos más conocidos, nos induce a creer que tienen gran dificultad para distinguir las formas en reposo; pero que su sensibilidad para los objetos en movimiento no es inferior a la nuestra, antes al contrario, más bien superior. En contraste con los mamíferos mencionados, la mayor parte de los pájaros diurnos poseen una fina agudeza de reacción a las formas en reposo».

En los animales también encontramos la confusión de ritmos accidentales e incidentales en cuanto a las tres categorías; lugar, hora y emoción. Un mismo objeto deja de ser el mismo según el accidente que impregna al ritmo específico. «La constitución de las cosas», mucho más aún en el mimal, es la resultante de fuertes modelos emocionales del ritmo accidental espacio-tiempo. Dice K. Lorenz en su «Der Kumpan in der Umwelt des Vogels» que las crías de la garza nocturna dan la bienvenida a su padre cuando regresa, si él hace su peculiar ceremonia de saludo; pero si éste, accidentalmente, deja de practicar tal rito, adoptan una actitud agresiva para él y le golpean en la cabeza. El pájaro joven, mientras está en el nido, es objeto del cuidado maternal; pero el mismo pájaro, a cierta distancia de su casa, es tratado como una presa y devorado. Una mosca que en lugar de ser cogida en una tela de araña se pone en el nido de estos insectos, no está considerada como una presa y permanece en libertad. ¿«Cómo podemos interpretar estos cambios imprevistos en la conducta de los animales oara los objetos animados? Estos objetos son estructurados sobre modelos de acción ya existentes, fuertemente coloreados de emoción y cuando cambia la situación total desempeñan una función enteramente diferente... El significado que un compañero tiene para un animal depende completamente de la situación en que se encuadra». La hembra de la araña se come al macho después de la cópula. Según las circunstancias, para un cangrejo ermitaño una anémona de mar (Sagartia parasitica) puede ser comida, casa o compañera de simbiosis, pues varía el aspecto específico bajo la presión de las sensaciones accidentales (aquí necesidades vitales) subjetivas y ajenas al objeto mismo observado.

Salta a la vista el marcado paralelismo con la psicología primitiva humana en cuanto a la percepción sensorial del movimiento rítmico. Al igual que los animales, aunque en menor proporción, el hombre primitivo no percibe el concepto del espacio (objeto) como esencial. Solamente mucho más tarde, en su marcha progresiva hacia «la constancia de los objetos» el ser humano destruye la noción del tiempo, o sea, del movimiento rítmico para establecer la «realidad» o la «constancia de los objetos».